SENSACIONAL PRIMER VUELO DEL JUNKERS F13 DE RIMOWA
EN LOS ALPES SUIZOS

El proyecto de retorno del Junkers F13 ha vivido el 15 de septiembre de 2016 su largamente ansiada culminación: Casi 100 años después de la aparición de la “Madre de todas las Aeronaves Comerciales” ha tenido lugar en Dübendorf (Suiza) el legendario primer vuelo oficial de su réplica. Puntualmente para la fecha de su despegue, el nombre del proyecto “RIMOWA F13” se había convertido en un auténtico Junkers F13, que prolonga literalmente el legado del visionario profesor Hugo Junkers.

La máquina aparcó elegantemente en el aeropuerto de Dübendorf, el primer aeródromo con el que contó la ciudad de Zúrich. Había acudido público de todo el mundo para honrar a la “Annelise 2”, bautizada con el nombre de uno de los primeros Junkers F13. La réplica del Junkers F13 no es una reconstrucción de un avión antiguo cualquiera, sino el primer avión comercial totalmente metálico del mundo, una inspiración para generaciones de constructores de aviones y pionero de la moderna aviación comercial de pasajeros. El avión original ya alcanzó el 13 de septiembre de 1919 el record de altura, de 6750m. Por aquel entonces fue un logro increíble.


DESPEGUE

El Junkers F13 de RIMOWA empezó rodando parsimoniosamente, tomó velocidad y despegó suavemente tras sólo 200 metros. Su interior alberga un motor capaz de desarrollar 450 HP y una velocidad de crucero de 176 km/h. Las pantallas ubicadas en el aeródromo mostraron imágenes en vivo tomadas desde la cabina de vuelo. Mirando sobre los instrumentos el espectador se sentía transportado al pasado y podía asombrarse de la poca tecnología que se utilizaba por aquel entonces para volar. Aunque la réplica dispone de bastantes más equipamientos técnicos que la cabina de pilotaje del Junkers F13 histórico, presenta pocos instrumentos en comparación con los modernos reactores y no está acristalada.

El Junkers F13 de RIMOWA transmitió la misma sensación de libertad que el original de hace 100 años. Ocupaba la cabina abierta el piloto de pruebas Oliver Bachmann, que iba acompañado de Dieter Morszeck, CEO de RIMOWA, que es piloto privado desde hace 34 años. Otra cámara mostró las maniobras del experimentado piloto de pruebas, que gobernó la máquina con seguridad. De la misma forma competente que se había producido el despegue tuvo lugar también el aterrizaje. El Junkers F13 tomó tierra con un movimiento fluido y fue recibido con una ovación prolongada. Cuando Dieter Morszeck salió de la cabina de pilotaje comentó lleno de orgullo y satisfacción: “Mi sueño se ha hecho realidad. ¡El Junkers F13 está nuevamente en el aire y he podido vivir de primera mano su primer vuelo oficial como miembro de la tripulación! Mejor, imposible.”

MAKING-OF

Desde el alumbramiento de la idea hasta el primer vuelo han transcurrido siete años de investigación, proyectado y aprobaciones. Tres socios unieron sus fuerzas para apuntalar un proyecto de estas dimensiones: JU-Air, VFL (Asociación alemana de Amigos de la Aviación Histórica) y RIMOWA. La idea fue promovida por la VFL y el equipo inició conjuntamente un viaje por la historia de la aviación. El empresario, ingeniero y visionario alemán Hugo Junkers encargó la máquina en 1919. El primer avión cantiléver completamente metálico hecho de duraluminio fue fabricado en la planta de Junkers en Dessau (Alemania) hasta 1933. El empresario de Colonia Dieter Morszeck, cuyo padre desarrolló hace más de 60 años maletas del mismo material, se sintió ligado al proyecto de Hugo Junkers y financió por esta razón la construcción de la primera réplica del F13 nuevamente capaz de volar. “Hugo Junkers fue el primero en emplear el duraluminio en la construcción de aeronaves. Las chapas ranuradas se convirtieron en todo el mundo en el signo distintivo, tanto de los aviones Junkers como de las maletas RIMOWA“, comentaba Dieter Morszeck. “Por esta razón he seguido y financiado el proyecto de construcción de una réplica capaz de volar de un Junkers F13. Quería devolver al mundo un bien cultural importante – y no para colocarlo en un museo, sino para que esté allí donde le corresponde, en el aire. “

Alla costruzione dello Junkers F13 ha lavorato per 24 mesi l'intero team formato dalle aziende Kälin Aero Technologies, MSW Aviation, Naef Flugmotoren AG, AeroFEM GmbH e JU- AIR. Per i progetti costruttivi il team F13 di RIMOWA ha effettuato ricerche in numerosi archivi di vari paesi. Di particolare valore si è rivelato uno Junkers JL6 esposto nel Museo dell'Aviazione parigino a Le Bourget. Esso è stato misurato al laser per trasferire i dati ottenuti ai più moderni software di progettazione in 3D.


DATOS

En la construcción del Junkers F13 se han invertido 12.000 horas de trabajo en una planta de la Selva Negra. Consta de 2.600 piezas y más de 35.000 remaches ensamblan este avión de ala baja con cabina de pilotaje abierta para 2 personas. Para pintarlo se han consumido 60 kg de pintura. Esta réplica histórica es impulsada por un motor en estrella Pratt & Whitney Wasp Junior R985 de 9 cilindros y 450 HP. El lujoso equipamiento interior está hecho de piel fina.

Su aprobación está prevista todavía para 2016. Encontrará más detalles acerca del Junkers F13 en la página web www.junkersf13.de